Asegurarse ante la Web 2.0

martes, 30 de septiembre de 2008

Un nuevo estudio ha revelado que las empresas van muy por detrás a la hora de protegerse de las nuevas amenazas que vienen de la mano de la Web 2.0. Y es que, a pesar de que los peligros basados en Internet se han convertido en algo habitual en los últimos años, los negocios siguen centrándose en las amenazas que llegan a través del correo electrónico.

Este informe, realizado por la firma de software de seguridad Webroot, afirma que tres de cada diez empresas han visto cómo la seguridad Web de sus organizaciones se veía amenazada por empleados que utilizaban cuentas de correo Web personales, visitaban páginas de redes sociales o se descargaban vídeos.

El estudio de Webroot se ha realizado entre 648 empresas de Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá y ha descubierto que más de un tercio pensaba que sus empleados pasaban al menos una hora al día en páginas no relacionadas con su trabajo.

Así, aunque las empresas están empezando a tomar medidas para protegerse contra las amenazas que llegan a través del correo electrónico, aún no están preparadas para el principal peligro actual: las amenazas basadas en Web y propiciadas por el uso que hacen los empleados de Internet. Así lo explica Mike Irwin, COO de Weboot, al declarar que hemos descubierto que el malware proveniente de Internet creció por encima del 500 por ciento en 2007, a medida que los cibercriminales desarrollaban modos de atacar on-site y también por los empleados remotos que utilizaban cuentas Webmail personales, visitaban sitios de redes sociales y utilizaban otras aplicaciones relacionadas con la Web 2.0. En el actual entorno de amenazas, los negocios deben utilizar una solución de seguridad Web que les proporcione una capa adicional de protección tanto para usuarios corporativos como para sus empleados móviles.

El estudio refleja cómo el 85 por ciento del malware se distribuye a través de la Web y cita estudios de la industria que muestran que el 49 por ciento de los negocios permiten a sus empleados tener acceso ilimitado a páginas web sociales, que no monitorizan su contenido en busca de malware.

Los empleados y las empresas utilizan habitualmente blogs, wikis y otras fuentes de información on-line que son más susceptibles a los ataques de hackers y a las infecciones porque incluyen contenidos de numerosos contribuyentes anónimos. En cualquier caso, la concienciación está empezando a crecer entre los profesionales de TI responsables de la protección de estas empresas. Cerca del 30 por ciento de los responsables de tomar decisiones en las empresas que han sido entrevistados para realizar este estudio no sabían si sus organizaciones o sus empleados utilizan aplicaciones Web 2.0, explica Irwin.
Webroot ha descubierto que la falta de conocimiento no es igual a una falta de temores. Cerca de la mitad de los negocios participantes en el estudio afirman ser conscientes de las brechas de seguridad a las que se enfrentan.

LA WEB 2.0 NO PUEDE FINANCIARSE SÓLO CON PUBLICIDAD

domingo, 28 de septiembre de 2008

Será necesario reinventar nuevos modelos de negocio que vayan más allá de la publicidad y la suscripción, creando nuevas formas basadas en el behavioral targeting o la viralidad entre usuarios para hacer llegar productos y servicios.


Con el objetivo de entender el modelo de negocio de las Web 2.0 y su rentabilidad presente y futura, Multiplica, consultora de marketing digital, ha realizado un estudio comparativo sobre las fuentes de ingreso de 100 de los sitios más importantes a nivel internacional, entre los que se encuentran por ejemplo, Facebook, Myspace, YouTube, LinkedIn, Wikipedia, o eBay. La principal conclusión es que la publicidad es la principal fuente de ingresos para el 86 por ciento de estos sites, mientras que otras iniciativas como las suscripciones a determinados servicios, son elegidas por el 26 por ciento de los portales.

Pero el principal reto pasa por encontrar nuevas fórmulas publicitarias que permitan a los anunciantes conectar con sus consumidores de una manera más auténtica, relevante y efectiva, y que al mismo tiempo no representen una intromisión excesiva para el usuario. Algo que se conseguirá en palabras de David Boromat, socio fundador de Multiplica, “a grandes rasgos, con dos modelos posibles, por un lado, con un servicio Premium por suscripción mensual o anual (como hace Match.com) o por pago de algunas funcionalidades muy concretas (como hace Linkedin.com). El cobro por determinadas funcionalidades puede ser con el envío de sms, un pago puntual con pago con tarjeta de crédito, o PayPal, o a través de la compra de créditos o puntos”.
Adicionalmente, “se puede cobrar comisión por la transacción que se efectúa, como hace iStockPhoto.com o eBay”. Por lo tanto, trabajar sobre un modelo cien por cien gratuito asume un riesgo añadido, ya que, si se acostumbra a un usuario a no pagar nada, debe pensar el impacto de ofrecer gratuitamente algo que en el futuro pueda que sea inviable desde el punto de vista económico.

Web 2.0 y la nueva geografía

martes, 23 de septiembre de 2008

Una de las aristas más interesantes de la Web 2.0 es la disponibilidad de información geográfica de fácil manipulación para cualquier internauta. El hecho central de esta nueva realidad es que la geografía misma puede ser anotada libremente, dejando, de una vez, atrás los tiempos en que la geografía era monopolio de especialistas y de poderosas instituciones.

Hoy, y desde hace ya tres años, cualquiera puede producir información geográfica independientemente de su experticia o conocimiento de lugar. De hecho las facultades cartográficas de los internautas dan para todo, desde entregar información geográfica más precisa de un lugar, puesto que quien vive ahí sabe mejor lo que vale la pena saberse del lugar, superando la información que puede entregar un mapa oficial, o un mapa turístico; pero también los usuarios pueden ficcionar los lugares, entregar información parcial, o falsa, o simplemente plantear una utopía respecto de un espacio geográfico, como lo ha planteado el artista venezolano Ricardo Benaim.

Existen actualmente varios sitios dónde podemos anotar información geográfica, de hecho gracias a la capacidad de incrustar un mapa en tu blog o página, desde Google Maps, u otras fuentes, no hay que ir muy lejos para tener tu propio mapa y tu propio sistema de anotación.

Uno de los proyectos destacados en este universo de la nueva geografía es wikimapia.org, con más de 170.000 inscritos y más de 8 millones de anotaciones. Este portal de mapas invita a los internautas a anotar su información geográfica y hacerla disponible a todos los visitantes, y también ofrece la posibilidad de incrustar el mapa en tu sitio. Se pueden hacer anotaciones incluso si uno no es parte de la comunidad, por ello otorga una gran libertad para significar la geografía, sin embargo esa misma libertad también permite anotaciones de bajo valor que entorpecen las búsquedas.

A esta tendencia participativa y voluntaria de los internautas por mapear la geografía la he llamado geosemántica, con este concepto doy cuenta de la tendencia a validar la información geográfica creada por los mismos a partir del juicio que le otorguen los demás internautas, es decir: las comunidades validan esos mapas, independientemente del grado de objetividad de la información.

La Web 2.0 encuentra en la geografía un poderoso recurso para comunicar, para potenciar el conocimiento mutuo de las personas distantes, quienes ahora pueden relacionarse sobre la base de una nueva conciencia compartida del lugar, basada en las anotaciones y mediante la capacidad óptica de las fotos satelitales para mostrarnos la Tierra.

Esas mismas fotos satelitales que sirvieron a los organismos estratégicos de la defensa de las grandes potencias, ahora es un material disponible masivamente al servicio de la expansión de la conciencia global, gracias al trabajo voluntario de miles y miles de internautas, que participan de la anotación en la geografía de nuestro planeta.

Superficie Web - Theme designed by Superficieweb.com